Pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo. Eso significa que, si vives 90 años, habrás pasado 30 de ellos en un mundo que no existe físicamente, pero que se siente tan real como el suelo que pisas.
Al cerrar los ojos, el universo lógico se apaga y entramos en un teatro privado donde podemos volar, hablar con personas que ya no están o correr de peligros invisibles. Pero, ¿qué está pasando realmente ahí dentro?
La ciencia tiene tres grandes historias para intentar explicar este misterio.
El narrador confundido (La neurociencia)
La explicación más aceptada por los biólogos es, quizás, la menos romántica, pero fascinante a su manera. Imagina que tu cerebro es un director de orquesta. Durante el día, dirige la música basándose en lo que ven tus ojos y escuchan tus oídos. Pero cuando duermes, los sentidos se desconectan. Sin embargo, el cerebro no se apaga; sigue disparando energía eléctrica al azar.
Según la teoría de activación-síntesis, los sueños son el intento desesperado de tu cerebro por darle sentido al ruido. Recibe señales aleatorias y trata de coserlas para formar una historia.
- ¿Se disparó una neurona relacionada con el miedo? El cerebro inventa un monstruo.
- ¿Se activó una memoria de tu infancia? De repente estás en tu vieja escuela.
El simulador de vuelo (La psicología evolutiva)
Si la naturaleza no desperdicia nada, ¿por qué gastaríamos tanta energía soñando? Aquí entra una teoría diferente: soñamos para entrenar.
Piénsalo como un simulador de vuelo para la vida real. Nuestros ancestros vivían en un mundo peligroso. Aquellos que soñaban con ser perseguidos por un león y practicaban (en sueños) cómo escapar, tenían mejores reflejos si un león aparecía de verdad al día siguiente.
Hoy en día, soñamos que llegamos tarde a un examen o que perdemos el control del coche. Son ensayos de amenazas. Tu cerebro te pone en situaciones difíciles en un entorno seguro para que, cuando despiertes, estés mejor preparado para enfrentar el estrés.
La ventana al “qué pasaría si…” (La física teórica)
Aquí entramos en el terreno más vertiginoso. La física cuántica nos plantea la interpretación de los muchos mundos, sugiriendo que, matemáticamente, existen infinitas versiones de la realidad ocurriendo simultáneamente.
Algunos físicos y pensadores se han atrevido a preguntar: cuando nuestros sentidos físicos se apagan al dormir… ¿podría nuestra consciencia estar rozando esas otras realidades?
La idea de que ese sueño donde tomaste un camino diferente en tu vida no sea una fantasía, sino un eco de un universo paralelo donde sí lo hiciste, es una posibilidad matemática que, aunque no probada, nos deja sin aliento.
Entonces, ¿significan algo realmente?
Volvamos a la pregunta que nos trajo aquí. ¿Son mensajes ocultos? La respuesta depende de a quién le preguntes:
- Para la biología, es ruido eléctrico y mantenimiento del sistema.
- Para la psicología, es un entrenamiento de supervivencia emocional.
- Para la física, podría ser una coordenada en el multiverso.
Aunque popularmente nos encanta pensar que los sueños son premoniciones, avisos místicos o revelaciones del destino, la ciencia hasta hoy no ha encontrado evidencia de que predigan el futuro. Lo más probable es que sean un espejo de tus preocupaciones presentes, no una ventana a lo que vendrá.
Quizás sean chispazos eléctricos tratando de ordenarse, o quizás sea tu mente visitando la vida que no elegiste. Lo cierto es que soñar es la prueba definitiva de que la mente humana es un universo en sí misma, capaz de crear mundos enteros cada noche solo para disolverlos al amanecer.
¿Ustedes qué opinan al respecto, STEAMdiantes? Los leo en los comentarios.
Referencias
- Hobson, J. A., & McCarley, R. W. (1977). The brain as a dream state generator: An activation-synthesis hypothesis of the dream process. The American Journal of Psychiatry, 134(12), 1335–1348. https://doi.org/10.1176/ajp.134.12.1335
- Revonsuo, A. (2000). The reinterpretation of dreams: An evolutionary hypothesis of the function of dreaming. Behavioral and Brain Sciences, 23(6), 877–901. https://doi.org/10.1017/s0140525x00003977
- Everett, H. (1957). “Relative state” formulation of quantum mechanics. Reviews of Modern Physics, 29(3), 454–462.https://doi.org/10.1103/RevModPhys.29.454
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